TOC TOC, COLEGIO ¿DÓNDE ESTÁS?

Me gustaría expresar mi opinión, como colegiado desde el año 1998 y probablemente sin conocer toda la información, de la situación de nuestro colegio profesional y del futuro que pienso le espera. Es un puñado de sensaciones que voy teniendo con el paso del tiempo y con la información que me llega.


He de reconocer que fui uno de los que se precolegiaba en la carrera y que, una de las primeras cosas que hizo al terminar y pagar las tasas del título, fue ir a la sede del Colegio en Granada para colegiarme. Lo recuerdo como algo grande, un paso más y una sensación de felicidad. No obstante, ahora miro la situación y creo que hoy día todo lo relacionado con el Colegio cada vez da más pena.

Ya he perdido la cuenta del número de colegiados (creo que la ultima vez que ojeé La Voz del Colegiado éramos unos veintitantos mil Ingenieros de Caminos), pero creo que el colectivo es suficientemente significativo como para que el Colegio tenga más presencia en la sociedad y en los temas importantes que nos afectan y que considero no están siendo defendidos ni en tiempo ni forma.

Como todos habréis sufrido en vuestras carnes, cuando llegan las elecciones, no paramos de recibir información de las candidaturas, equipos que tienen muy buena pinta y programas ambiciosos, pero, ¿qué pasa después? Los que ganan parecen que tienen demasiadas cosas encima de la mesa para dedicar tiempo a contarnos las cosas como son. Los que perdieron desaparecen o su interés por el colectivo decrece tan rápido que no dejan ni huella en la huida. No cabe duda de que ellos no son los que deben llevar la voz cantante, pero si se echa de menos un poco de actividad que evite el acomodo de los que están en el poder. Me gustaría dejar claro que el Presidente escribe de vez en cuando una carta que no deja de estar llena de buenas intenciones, pero solo eso, buenas intenciones.

Para el que tenga dudas de mi opinión sobre el tema, pienso que el Colegio no está actuando a la altura que debiera, llega tarde o no está o, simplemente no se le espera. Señores del Colegio, están perdiendo la batalla, no se dieron cuenta de lo que se venía encima y, lo más grave, no se han dado cuenta de que la cornada que nos están dando, a todo el colectivo, va a acabar por desangrarnos. No sé si estamos a tiempo, pero está claro que o actúan o se quedarán solos, con la única puntualización, que sin nosotros ya no existirán.
Pero vamos a centrarnos en algunos puntos que creo son los que más están minando la creencia de los colegiados:
  1. Validación del título: sin duda creo que este fue el comienzo del declive, donde se han dejado al descubierto todas las deficiencias. No solo no reaccionaron a tiempo sino que un grupo de compañeros en la campaña #soymastereuropeo fueron los que movieron y activaron, a través de las redes sociales, el supuesto «error» del Ministerio de Educación. Es cierto que el Colegio pareció reaccionar al tema pero, siento decirlo señores, siempre han ido a rebufo del grupo de colegiados y, a fecha de hoy, seguimos esperando la publicación en el BOE. Solo una reflexión…si cada ingeniero debe convalidar su título de forma individual, cosa cada vez más habitual por la situación del paro nacional, ¿para qué necesitamos el colectivo? 
  2. Ayudas en la época de «vacas flacas». La época que vive la sociedad no es la mejor, muchos compañeros lo están pasando mal y se están dando situaciones que nunca hubiéramos imaginado. En estos casos todo el mundo habla de formación y de reinventarse, pero ¿es posible esto sin ayuda? Creo que la oferta formativa no es asequible para los que se encuentran en paro y las ayudas son insuficientes, por lo que parte de los colegiados se alejan de un colectivo que no le proporciona ayudas reales a su situación. Durante muchos años el Colegio ha ingresado mucho dinero a través de los visados y las cuotas (en este último caso es relativamente fácil determinar que si hay 20.000 colegiados que pagan 264€ al año, tenemos unos ingresos de más de 5 millones de euros, que no tengo claro como repercuten en el colegiado), ¿no sería el momento de estar al nivel de lo que sucede e invertir en nuestra gente?
  3. La ley Omnibus. Sinceramente creo que la aprobación de esta ley va a ser la puntilla a muchos colegios, verán reducidos sus ingresos y entonces, dejará de tener sentido estar colegiado si no es obligatorio visar los proyectos y no hay ventajas añadidas al estarlo. En este punto no tengo muy claro si los colegios han actuado tarde, pero tengo la sensación de que lo veían como algo lejano y de difícil aplicación y, de repente, está aquí, y para quedarse…¿Qué se puede hacer ahora? Pues, si soy sincero, no tengo ni idea, pero quejarse creo que no es la solución.

No me gustaría acabar el post sin aportar lo que, desde mi punto de vista, el Colegio está haciendo bien o iniciativas que creo han sido muy interesantes: 

  1. Ayudas a proyectos de cooperación. Se han realizado algunas campañas de ayudas a proyectos de cooperación que han sido muy interesantes y han ayudado a otro tipo de propuestas, sin duda una iniciativa que no debería desaparecer.
  2. Servicio de empleo. Aunque la situación de empleo ha empeorado y las ofertas han decaído mucho, creo que el servicio de empleo ha hecho y sigue haciendo un gran servicio al centralizar las ofertas y darnos la posibilidad de tener, a diario, una actualización del mercado laboral. Yo, he de decir, encontré mi anterior empleo a través de dicho servicio. Espero que siga funcionando y que las ofertas que se publiquen sean contrastadas y no meros sondeos de mercado o servicios de actualización de candidatos utilizados por los ofertantes de empleo.
  3. Información de interés del sector. En este caso hablo del servicio que proporciona la demarcación de Andalucía (entiendo que el resto de las demarcaciones hacen algo parecido). A diario se hace un dossier de informaciones interesante que te permiten estar al día en las noticias del sector. Además, la cuenta de twitter de la misma demarcación (@ciccpDemAnd) hace una muy buena divulgación sobre noticias del sector.

Para concluir y con más pena que alegría, tengo la impresión de que a esto o se le da una vuelta de tuerca o será crónica de una muerte anunciada, una historia para contar a los nietos de cuando existía un colectivo que aunaba esfuerzos e intereses del gremio. 


«No dejen que años de trabajo ejemplar se pierdan en el olvido, solo se pierden aquellas guerras que se abandonan»

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *